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Desde las organizaciones sindicales que integramos la Intersindical, reclamamos a la dirección de Correos la adopción de las siguientes medidas:
El refuerzo urgente de las plantillas y la cobertura de los puestos
vacantes en todos los centros y unidades de la red postal. Es
imprescindible disponer de los recursos humanos necesarios para garantizar el
desarrollo adecuado de los procesos electorales, la gestión del voto por
correo, la prestación del Servicio Postal Universal (SPU), el SIEG y el
incremento de actividad previsto durante el Black Friday y la campaña de
Navidad.
La intervención activa de la Intersindical en la negociación de las condiciones de productividad y retribución correspondientes a las Elecciones Generales del 29 de noviembre de 2026. Para ello, exigimos que se nos facilite el borrador de instrucciones, de manera que podamos analizar su contenido y presentar las propuestas y observaciones oportunas.
Un pronunciamiento público de la Presidencia de Correos en defensa
de la empresa y de su plantilla, así como de
la legitimidad del voto por correo. Consideramos necesario que la dirección
salga al paso de las críticas y acusaciones infundadas, poniendo en valor la
profesionalidad, la neutralidad y el compromiso de las trabajadoras y los
trabajadores postales con el servicio público.
Desde la
Intersindical insistimos en que estas demandas son esenciales para asegurar un
servicio postal de calidad, afrontar con garantías los próximos retos operativos
y proteger tanto las condiciones laborales como la dignidad profesional de toda
la plantilla.
Por todo ello, solicitamos a la dirección de Correos una respuesta concreta y la puesta en marcha de las actuaciones necesarias para dar cumplimiento a estas reivindicaciones.

« Lo que debería que ser un derecho garantizado es un bien privado con el que hacen negocio »
El próximo 11 de noviembre Euskal Herria, coincidiendo en fecha con el resto del Estado, protagonizará una vez más una huelga general, la segunda este 2026. Una huelga general que los sindicatos de vivienda nos han demandado pero para la que tenemos las mismas razones que hace 7 meses cuando ESK convocó una huelga por el empobrecimiento de la clase trabajadora.
Un derecho garantizado convertido en un bien privado
La vivienda es en la actualidad en una de las principales causas del empobrecimiento de la clase trabajadora. No tener una casa nos condena a la exclusión y tenerla nos condena a las clases populares a vidas de miseria.
La avaricia de unos pocos ha hecho que lo que debería que ser un derecho garantizado sea un bien privado con el que hacer negocio. Mientras unos pocos especulan y se llenan los bolsillos el resto, la mayoría, nos empobrecemos cada día más.
Los salarios, las pensiones y las prestaciones sociales no nos garantizan una vida digna. Tenemos empleo pero no podemos pagar nuestras casas, ni los suministros, ni llenar la nevera. Hemos trabajado durante toda la vida y nuestras pensiones no nos dan. Cuando lo necesitamos, las prestaciones sociales no son suficientes y no son pocas las personas quienes cada mes tienen tienen que decidir entre comer o tener un lugar donde vivir.
Etxebizitza da gaur egun langile klasearen pobretzearen arrazoi nagusietako bat. Etxe bat ez edukitzeak bazterkeriara kondenatzen gaitu, eta hori edukitzeak klase herrikoiak miseriazko bizitzetara kondenatzen gaitu ere.

Datorren azaroaren 11n, Euskal Herrian, beste behin ere greba orokorra egingo dugu, bigarrena 2026an, aldi honetan Estatuko gainerako herriekin batera. Greba orokor hau etxebizitza-sindikatuek bultzatu dute, baina duela 7 hilabete ESK-k langile klasearen pobretzearen kontrako greba deitu zueneko arrazoi berberak ditugu.
Eskubide bermatu bat, ondasun pribatua bihurtuta
Etxebizitza da gaur egun langile klasearen pobretzearen arrazoi nagusietako bat. Etxe bat ez edukitzeak bazterkeriara kondenatzen gaitu, eta hori edukitzeak klase herrikoiak miseriazko bizitzetara kondenatzen gaitu ere.
Gutxi batzuen zikoizkeriak ekarri du eskubide bermatua izan beharko lukeena ondasun pribatua izatea eta horrekin negozioa egitea. Gutxi batzuek espekulatzen eta poltsikoak betetzen dituzten bitartean gainerakoak, gehienok, gero eta gehiago pobretzen gara.
Soldatek, pentsioek eta prestazio sozialek ez digute bizitza duina bermatzen. Enplegua badugu, baina ezin ditugu gure etxeak ordaindu, ezta hornidurak ere, ezta hozkailua bete ere... Bizitza osoan lan egin dugu eta gure pentsioek ez digute ematen. Behar dugunean, prestazio sozialak ez dira nahikoak, eta ez dira gutxi hilero erabaki behar dutenek jan edo etxea ordaintzaren artean.
La falta de personal, los contratos a jornada parcial y la sobrecarga de trabajo ponen en riesgo la calidad del servicio público en plena campaña electoral, Black Friday y Navidad.

Tras un año marcado por la falta de personal, Correos afronta unas elecciones generales anticipadas en un clima de malestar laboral, agravado por las declaraciones de determinados partidos políticos que cuestionan la profesionalidad de la plantilla en la gestión del voto por correo.
A estas manifestaciones se suma la falta de una respuesta contundente por parte de la dirección para defender a sus trabajadores y trabajadoras. Si realmente quiere proteger la imagen de Correos como empresa pública, debe hacerlo con hechos: garantizando los recursos humanos necesarios para prestar un servicio eficiente y de calidad.
Presidencia de Pedro Saura
Durante la presidencia de Pedro Saura, la plantilla ha asumido un esfuerzo extraordinario para hacer frente a las consecuencias de la deuda acumulada por la gestión anterior. Una situación que no ha generado la plantilla, pero que está pagando con su salud física y mental.
Los recursos públicos deben traducirse en contrataciones y refuerzos reales. La financiación del Servicio Postal Universal (SPU), de los servicios de interés económico general (SIEG) y de la campaña electoral debe servir para cubrir las necesidades de personal, garantizar el servicio público y proteger la salud laboral.
La campaña electoral coincide, además, con dos periodos de máxima actividad: el Black Friday y la campaña de Navidad. Mientras tanto, las oficinas ya están tramitando solicitudes de voto por correo sin garantías conocidas de una cobertura suficiente de personal.
La situación se agrava en atención al cliente, donde las jornadas parciales dificultan la organización del trabajo y la prestación de un servicio de calidad. En lugar de ampliar jornadas de forma estable, la dirección recurre a horas complementarias que pueden alargar los horarios de mañana y tarde, generando problemas de organización y control del cómputo y abono de las horas.

Los contratos electorales conocidos hasta ahora tampoco garantizan un refuerzo efectivo: se están utilizando jornadas parciales para cubrir bajas o vacaciones de trabajadores y trabajadoras a jornada completa, en lugar de aumentar la capacidad de las oficinas.
Así, oficinas que ya trabajan con plantillas ajustadas ven reducidos aún más sus efectivos. Se pretende cubrir las mismas necesidades con menos horas de contratación, trasladando la carga de trabajo al personal en activo.
Esto no es reforzar el servicio: es mantener la actividad con menos recursos y más sobrecarga para la plantilla.
Condiciones laborales dignas
Correos necesita contrataciones suficientes, jornadas adecuadas y refuerzos que respondan al aumento real de la actividad, no contratos que maquillen las cifras mientras persisten las carencias de personal.
Llegar a finales de año en estas condiciones supone un esfuerzo excesivo para una plantilla cansada y desmotivada, que continúa pagando las consecuencias de decisiones que no le corresponden.
No se puede apelar constantemente al compromiso de los trabajadores y trabajadoras mientras se desatienden sus necesidades. La plantilla de Correos ha demostrado su compromiso con el servicio público. Ahora le corresponde a la dirección demostrar el suyo, garantizando condiciones laborales dignas, recursos suficientes y un servicio postal de calidad para toda la ciudadanía.

Langileen faltagatik markatutako urte baten ondoren, Correosek hauteskunde orokor aurreratuei egin behar die aurre, lan-gatazkako giroan. Egoera are gehiago larritu dute alderdi politiko jakin batzuen adierazpenek, posta bidezko botoaren kudeaketan Correoseko langileen profesionaltasuna zalantzan jarri baitute.
Adierazpen horiei zuzendaritzaren erantzun irmorik eza gehitu behar zaie, langileak defendatzeko orduan. Correosen irudia enpresa publiko gisa benetan babestu nahi badu, hitzez harago joan behar du, zerbitzu eraginkorra eta kalitatezkoa eskaintzeko beharrezko giza baliabideak bermatuz.
Pedro Saura presidente denetik, langileek aparteko ahalegina egin behar izan dute aurreko kudeaketak metatutako zorraren ondorioei aurre egiteko. Langileek sortu ez duten egoera horren ondorioak, ordea, beren osasun fisikoaren eta mentalaren kontura ordaintzen ari dira.
Baliabide publikoak benetako kontratazio eta langile-errefortzu bihurtu behar dira. Posta Zerbitzu Unibertsalerako (SPU), interes ekonomiko orokorreko zerbitzuetarako (SIEG) eta hauteskunde-kanpainarako bideratutako finantzaketak langile-beharrak asetzeko, zerbitzu publikoa bermatzeko eta langileen osasuna babesteko balio behar du.
Gainera, hauteskunde-kanpaina bat dator jarduera handieneko beste bi aldi hauekin: Black Friday eta Gabonetako kanpaina. Bitartean, bulegoak posta bidezko boto-eskaerak tramitatzen ari dira dagoeneko, langile-estaldura nahikoa bermatuko den jakin gabe.
Bezeroarentzako arreta-zerbitzuan egoera are larriagoa da. Lanaldi partzialek lana antolatzea eta kalitatezko zerbitzua ematea zailtzen dute. Lanaldiak modu egonkorrean handitu beharrean, zuzendaritzak ordu osagarrietara jotzen du. Horrek goizeko eta arratsaldeko lanaldiak luzatzea eragin dezake, eta arazoak sortzen ditu lanaren antolaketan eta orduen zenbaketan zein ordainketan.

Orain arte ezagututako hauteskunde-kontratuek ere ez dute benetako indartzerik bermatzen. Lanaldi partzialeko kontratuak erabiltzen ari dira lanaldi osoko langileen bajak edo oporrak betetzeko, bulegoen gaitasuna handitu beharrean.
Horrela, dagoeneko langile gutxirekin funtzionatzen duten bulegoek are langile gutxiagorekin egin behar dute lan. Kontratazio-ordu gutxiagorekin behar berberei erantzun nahi zaie, eta lan-karga lanean ari diren langileen gain uzten da.
Hau ez da zerbitzua indartzea: baliabide gutxiagorekin lanari eustea da, langileen gainkarga handituz.
Correosek nahikoa kontratazio, lanaldi egoki eta jardueraren benetako hazkundeari erantzungo dioten errefortzuak behar ditu, langile-faltak bere horretan jarraitzen duen bitartean kontratazio-zifrak makillatzeko balio duten kontratuak beharrean.
Urte amaierara baldintza hauetan iristeak gehiegizko ahalegina eskatzen dio nekatuta eta desmotibatuta dagoen langile-talde bati, bereak ez diren erabakien ondorioak ordaintzen jarraitzen baitu.
Ezin zaie langileei etengabe konpromisoa eskatu, haien beharrak bazterrean uzten diren bitartean. Correoseko langileek zerbitzu publikoarekiko duten konpromisoa erakutsi dute dagoeneko. Orain zuzendaritzari dagokio bere konpromisoa frogatzea, lan-baldintza duinak, behar adinako baliabideak eta herritar guztientzako kalitatezko posta-zerbitzua bermatuz.