
La empresa en la que trabajamos,
Correos, es una empresa especial y peculiar por muchos motivos:
- Es la empresa estatal con mayor número de
personal y eso a pesar de la demencial política de ahorro en gastos de personal
que está llevando adelante y que ha supuesto en los últimos años la eliminación
de unos 15 mil puestos de trabajo.
- Es también una empresa con doble dirección, ya
que a la Dirección
de Correos se suma la de la SEPI
(Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) que es el organismo al que
estamos adscritos.
- Es una empresa en la que la relación contractual
de la plantilla es tan variada que costará encontrar caso similar: personal
funcionario declarado a extinguir, laboral fijo, fijo-discontinuo, eventual, de
fin de semana,…: un auténtico galimatías en el que Correos está muy a gusto.
- Otra característica que
convierte a Correos en una empresa particular es la afición, que de un tiempo a
esta parte se ha instalado en la misma, por escenificar operetas, que son muy
del gusto de “las direcciones” y en las que participan con mucho entusiasmo
algunas organizaciones sindicales.
Y
esto último lo decimos por el triste espectáculo que estamos observando en los
últimos meses y que se centra, principalmente, en varios temas que han
alcanzado especial relevancia en este periodo:
Consolidación de empleo. A la
vuelta del verano, nos encontramos con la sorpresa de que la SEPI y Correos aparcaban la “negociación
colectiva” en vía muerta y sacaban a la palestra la intención de tirar adelante
con un nuevo proceso de consolidación de empleo. Así como suena: en una empresa
en la que sistemáticamente se están haciendo desaparecer miles de puestos de
trabajo, “las direcciones” ponían encima de la mesa la apertura de este
proceso.
Tres reuniones en septiembre y otra el 9 de diciembre (hay prevista otra
para el 15 de este mes) no han conseguido alumbrar oficialmente ninguna
resolución: no se sabe ni cuándo va a ser, ni el temario oficial ni a que zonas
o provincias afectará. Eso si, algunos llevan ya semanas calentando la cabeza a
la gente para que se vaya apuntando a cursillos y academias (de pago, por
supuesto) Bochornoso
- ·
Concurso de traslados. La
última adjudicación se produjo en octubre del 2013. Desde entonces hasta aquí,
nada. Por más que hemos insistido en que se convocara para, entre otras cosas,
dar solución a la situación del personal fijo-discontinuo y desplazado, desde
Madrid el rumor interesado insistía en asegurar que “negociación colectiva” y
nueva convocatoria del concurso de traslados irían de la mano. Falso. Tras más
de dos años sin concurso de traslados, a finales de noviembre nos encontramos
la convocatoria, deprisa y corriendo, del “nuevo” concurso de traslados, aunque
sigue sin haber acuerdo en “negociación colectiva”. Lo de nuevo, es un decir,
porque las bases del mismo eran las mismas que las del anterior. Y alguno
colgándose medallas. Sarcástico.
-
Mesa
Sectorial. Convocada para el 10 de diciembre y con varios temas
encima de la mesa, aunque destacaba uno por encima de los demás: los días del
EBEP (canosos) para el personal funcionario. Hay que recordar que el gobierno
de don Mariano, en un gesto claramente electoral, acordó el 11 de septiembre la
restitución de algunos derechos suprimidos a los empleados públicos, como la
recuperación de otra parte de la paga extra o la devolución de los días del
EBEP. Al día siguiente, 12 de septiembre, se publicaba en el BOE el Real
Decreto que daba cobertura a estas medidas, las cuales, con su publicación,
entraban ya en vigor.
Pues en “las
direcciones” de la empresa nadie se dio por aludido. Han transcurrido tres
meses de silencio postal sobre el tema. Ahora se caen del guindo y nos
reconocen el derecho, al personal funcionario, para poder disfrutarlos entre el
31 de enero y el 31 de mayo del año que viene. No hacían falta mochilas tan
grandes para tomar esta determinación. Hubiera sido suficiente que en
septiembre el centro directivo (el mismo que se subió los haberes este año más
de un 25%) hubiera mandado una circular indicando que por necesidades del
servicio no se podían conceder los días en lo que quedaba de año y,
reconociendo el derecho, los mismos se podrían coger en 2016. Sencillo. Pero
no. En Correos hay tendencia a complicar lo evidente. Y como no podía ser de
otra forma, alguno a colgarse más medallas. Eso a pesar de que no se ha hablado
cómo se va a articular el disfrute de estos permisos. Porque no tenemos que
olvidar que desde “las direcciones” se está fomentando, con su recorte en
gastos de personal, la máxima de que los derechos de unos son los recargos de
otros. Si enero se destina a pedir los días de AA.PP. denegados durante el 2015
y desde febrero hasta mayo para los canosos del 2015 del personal funcionario,
¿significa eso que las unidades van a estar permanentemente sufriendo falta de
personal y recargos? Dantesco.
En estas
andamos en plena campaña electoral
sindical en Correos. Todo lo que os hemos comentado en los párrafos
anteriores nos reafirma en la idea de que hay que cambiar la manera de encarar
la acción sindical en Correos. Es imprescindible arrinconar las viejas formas
porque no garantizan la defensa de nuestros derechos y la empresa está muy a
gusto. La correlación de fuerzas debe ir cambiando poco a poco. Y la primera
oportunidad es votando el día 17 de diciembre, bien por correo bien
presencialmente. Aprovechamos este envío y os mandamos donde no lo hayamos
hecho ya, la papeleta para poder participar en la votación. Necesitamos vuestro
respaldo para que Esk siga presente en la empresa y levantando la voz siempre
que sea necesario. Porque en nuestro caso la cuenta es muy clara: tantos votos
conseguidos dan derecho a tantos delegados y delegadas que posibilitan nuestra
acción sindical. Y ya va siendo hora de ir acabando con tanta opereta con tan
poca gracia para la plantilla.