En Correos parece que pedir un permiso se ha convertido en una especie de gymkana administrativa. Lo que antes era un derecho claro, ahora viene acompañado de mil pegas, interpretaciones absurdas y obstáculos varios por parte de Correos. La empresa se empeña en poner en cuestión derechos que están recogidos tanto en la ley como en el III Convenio y Acuerdo: permisos por fallecimiento, ingreso hospitalario, parto o intervención de un familiar, traslado de domicilio, traslado de domicilio, cumplimiento deber inexcusable… vamos, lo básico de lo básico. Eso sí, parece que ahora hay que demostrarlo todo tres veces, justificarlo cuatro y cruzar los dedos para que te lo concedan. Da la sensación de que algunos permisos se conceden como si fueran un favor de la empresa y no un derecho laboral... |
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